La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) de la que Conpla es miembro, hace un llamamiento público para evitar que la importancia que en estos dos últimos años se le ha conferido por fin a la Calidad del Aire Interior (CAI) caiga en el olvido, arrollada por la crisis energética actual y el elevado precio de la electricidad. “No podemos permitir que los criterios económicos se antepongan de forma tan flagrante a los sanitarios. Resulta de vital importancia encontrar un punto medio donde ambos intereses confluyan. De lo contrario, no tardaremos en comprobar las nefastas consecuencias de este cambio de tendencia”, alerta el director general de ANECPLA, Jorge Galván.
En Tenerife los ciudadanos pasamos en torno a un 90% de nuestro tiempo dentro de edificios ya sean oficinas, centros comerciales, colegios, hospitales… Con una ventilación deficiente, este invierno desde ANECPLA auguran no solo un repunte significativo de casos de COVID-19 en la población, sino un aumento de casos de enfermedades de transmisión respiratoria en general.
Los espacios interiores pueden estar de 5 a 10 veces más contaminados que el aire exterior, según la OMS. En los conductos de aire se va acumulando una gran cantidad de suciedad provocada por el polvo y los diferentes humos y grasas que, durante el día a día, circulan por su interior y son causa de problemas de salud en las personas expuestas a dicho aire. Las instalaciones térmicas, incluidos los conductos de aire, deben de cumplir con unas exigencias de higiene y de seguridad. Así lo determina el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE)
“La pandemia de COVID-19 ha puesto sobre la mesa la importancia de la Calidad del Aire Interior (CAI) y no deberíamos aceptar que fuera desplazada sin más por motivos económicos. En primer lugar, por una cuestión de ética y de prioridades; pero es que, además, si hablamos en términos económicos, no hay que perder de vista que, según la OMS, el gasto sanitario a consecuencia de la hospitalización de pacientes infectados en este tipo de contexto crece cada año entre un 5 y un 10%”, señala por su parte el presidente de ANECPLA, Sergio Monge.
Normativa reguladora de la Calidad del Aire Interior (CAI)
“Si incluso durante el punto álgido de la pandemia por COVID-19, detectamos graves deficiencias en los sistemas de ventilación y filtración de los edificios, que incumplían un buen número de estas mencionadas recomendaciones, la situación se puede tornar muy complicada si perdemos directamente el foco de esta necesidad que es la Calidad del Aire Interior en pro de un pretendido ahorro energético”, denuncian desde ANECPLA.
